Safe and sounds

martes, 27 de mayo de 2014

La tecnología cambió la forma en la que se realizaba un viaje

Érase una vez un tiempo en que viajar era un privilegio que sucedía, con mucha suerte, una vez cada varios años. Especial de: Logo GDA Entonces usted iba a una agencia de viaje, un señor de traje le mostraba la foto de tal o cual hotel en un folleto, y así decidía su destino. Le entregaban un boleto repleto de hojas y papel carbón, y confirmába el pasaje con 48 horas de anticipación, y en el momento del check-in elegía el asiento. Subía alegremente al avión, con un libro de tapa dura y papel como principal entretenimiento durante el viaje, porque la pantalla quizás estaba lejos y tal vez no le interesaría la única película que se proyectaba. Una vez en el destino se manejaba con un mapa de proporciones gigantes, y si se perdía le preguntaba a alguna persona, y el señor le preguntaba que de dónde era, hacía comentarios sobre el clima y recomendaba dónde comer el mejor plato del pueblo. Enviaba postales que no importaba si llegaban un mes después que usted, y en las que apenas entraba el saludo y la despedida en el cartoncito rectangular ya acorralado por sellos, estampillas y dirección. Se debía tener cuidado al sacar fotos, porque los rollos y el revelado eran un presupuesto. Y también se hablaba a toda velocidad y a los gritos por teléfono, presumiblemente desde una cabina telefónica, porque las llamadas de larga distancia valían una pequeña fortuna y sonaban como si la conversación tuviera lugar bajo una ducha. Al regreso se mostraría, con explicación a detalle, el álbum de fotos. Eran tiempos, sí, adivinó, cuando no existían los smartphones, ni TripAdvisor, ni Google Maps, ni GPS, ni Web check-in, ni Instagram, ni Pinterest, ni Facebook, ni WhatsApp, ni Skype, ni Twitter, ni -en síntesis- Internet. Tiempos mejores o peores, según quien lo mire y cómo lo mire.

jueves, 22 de mayo de 2014

El Baile Depotivo

Los términos baile de salón de competición, baile deportivo, baile de competición y DanceSport se usan para denominar el baile como modalidad deportiva.
En este tipo de baile se respetan direcciones y se siguen unas normas establecidas y escritas (descripción de figuras, alineamientos, etc.), bailándose en todo el mundo de la misma forma. En esta modalidad solamente están incluidos 10 bailes. El término “Baile Deportivo”, traducción del alemán "Tanzsport"”, designa una forma evolucionada de baile de salón que es objeto de competiciones de carácter deportivo. Su técnica es fruto de una larga tradición internacional y comporta a la vez un elevado grado de ejercicio físico así como un importante componente artístico. Se práctica en cerca de setenta países repartidos por todo el mundo, los cuales se hallan representados en la International Dance Sport Federation (IDSF). En muchos de estos países el baile deportivo esta reconocido oficialmente como deporte.
Estilos:

StándardExhibición de baile Estándar en el Prague Congress Center 

Los bailes estándar son una clara expresión de sobriedad y elegancia, con características propias de los países, las épocas y los niveles sociales en los que se desarrollaron o adaptaron estos bailes. En general los bailes del grupo estándar son muy rigurosos, tanto en sus programas como en su vestuario. En la alta competición, los caballeros van de impecable frac y las damas llevan vestidos largos de faldas con orlas de plumas para que pesen y tengan cuerpo en los giros.
Dentro del grupo de los bailes estándar, se incluyen estos cinco bailes, con los compases por minuto o tempo en los que se deben bailar los distintos ritmos en competiciones internacionales:
 Latin
De un carácter radicalmente distinto al del estándar, los bailes latinos expresan fuerza y, sobre todo, sentimiento. Una fuerza y un sentimiento que toda pareja debe saber transmitir a todos aquellos que están viendo y evaluando sus evoluciones sobre la pista. Una de las características que también distingue a los latinos, es el movimiento de caderas que acompaña a los pasos.
En contrapartida con los estándar, los bailes latinos no son tan rigurosos con las figuras que las parejas deben ejecutar ante un jurado. Partiendo de unas "reglas" básicas, es la imaginación de los bailarines la que construye un programa. Esto tiene su encanto, y es que no hay dos parejas que bailen igual, por lo que existe una enorme variedad donde escoger. Con el vestuario pasa lo mismo. Solamente el buen gusto marca el límite que una pareja debe respetar a la hora de escoger la ropa. Suelen ser vestidos cortos.
Dentro del grupo de los bailes latinos, se incluyen estos cinco bailes, con los compases por minuto o tiempo en los que se deben bailar los distintos ritmos en competiciones internacionales: